La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una “buena decisión” la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral, en medio de los señalamientos por posibles conflictos de interés e irregularidades en contrataciones del organismo.
Sheinbaum sostuvo que la separación de Taddei no debe significar el cierre del caso y pidió que continúen las investigaciones y auditorías correspondientes. “Se tiene que hacer una investigación, tiene que haber una auditoría para ver las sospechas, abusos o privilegios”, afirmó.
La mandataria también reiteró que el INE debe mantenerse libre de cualquier sospecha de corrupción, especialmente en pleno proceso electoral 2026-2027. Días antes ya había señalado que era indispensable “aclarar y transparentar absolutamente todo”.
Al mismo tiempo, Sheinbaum rechazó los ataques personales y las burlas contra Taddei, particularmente aquellas relacionadas con su condición de mujer, y sostuvo que una investigación por posibles irregularidades no justifica un linchamiento público.
La Cámara de Diputados iniciará ahora el procedimiento para designar a una nueva persona titular del INE, mientras el Consejo General deberá nombrar una presidencia provisional.
