El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reiteró este 12 de octubre que el servicio de agua potable no será privatizado, que no será entregado a ninguna empresa y que las tarifas “definitivamente no subirán”, un día después de una multitudinaria movilización en Guadalajara por la crisis de agua sucia.
El propio mandatario reconoció que la protesta reunió a cerca de 10 mil personas y señaló que su administración trabaja para mejorar la calidad del suministro y evitar que la ciudadanía tenga que volver a salir a las calles para exigir agua limpia.
La movilización del 11 de octubre recorrió Guadalajara hasta llegar a Casa Jalisco y terminó con enfrentamientos entre manifestantes y policías, además de decenas de personas detenidas y lesionadas. La crisis hídrica ha generado inconformidad por agua turbia, malos olores y problemas prolongados en el sistema de abastecimiento.
Lemus también informó que continúa la modernización de la planta potabilizadora de Miravalle y que espera la aprobación del Congreso local para construir un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, proyecto que, según su gobierno, ya cuenta con validación técnica de Conagua.
Aunque sectores de la protesta han acusado al gobierno estatal de intentar privatizar el agua mediante participación empresarial, Lemus ya había rechazado esa interpretación antes de la marcha y asegurado que el esquema financiero planteado mantendría el control del servicio en manos del Estado.
