El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció este martes que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas durante la protesta por agua limpia realizada el domingo en Guadalajara, y confirmó que las personas que permanecían detenidas recuperarían su libertad.
“Antes que gobernador soy persona y en la vida hay que saber reconocer y corregir”, expresó Lemus al referirse a la actuación de las autoridades durante la movilización, que terminó con enfrentamientos entre policías y manifestantes frente a Casa Jalisco.
El mandatario estatal aseguró que ordenó una investigación interna para determinar responsabilidades por los posibles abusos policiales y señaló que la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco dará seguimiento al proceso y a las eventuales sanciones.
La rectificación ocurre después de varios días de cuestionamientos públicos por el operativo. La presidenta Claudia Sheinbaum había pedido explicaciones al gobierno jalisciense y advertido que “una cosa es contener y otra reprimir”, mientras organizaciones civiles y familiares denunciaron detenciones arbitrarias.
Inicialmente, 39 personas fueron detenidas durante la protesta. Siete de ellas llegaron a ser trasladadas al complejo de Puente Grande para comparecer ante un juez, mientras el resto había recuperado previamente su libertad.
