El diputado federal y vocero de Morena, Arturo Ávila, respaldó los señalamientos de la diputada federal Mery Pozos sobre la mala calidad del agua que reciben habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara y cuestionó la actuación del gobierno estatal.
La problemática está documentada: en los últimos días aumentaron los reportes ciudadanos por agua turbia, con color y malos olores, mientras especialistas de la Universidad de Guadalajara han advertido sobre el deterioro de la red y problemas en los procesos de potabilización.
Ávila sostuvo que Movimiento Ciudadano lleva años gobernando Jalisco y afirmó que las autoridades locales deben asumir su responsabilidad en lugar de atribuir el problema a otros gobiernos. Pozos, por su parte, pidió declarar una crisis sanitaria y exigió acciones para garantizar agua potable, salubre y suficiente.
El propio gobernador Pablo Lemus reconoció el 6 de octubre que Guadalajara enfrenta una “crisis de agua potable como nunca antes” y anunció dejar de utilizar temporalmente agua de la presa Las Pintas y del antiguo sistema Chapala-Guadalajara, una medida que implicará reducir el suministro durante al menos seis meses.
