La presidenta aseguró que su gobierno busca mantener cercanía con la población y dejar atrás un modelo en el que, afirmó, las autoridades se alejaron de las necesidades y la realidad de la gente. También reivindicó la austeridad como principio de su administración.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México avanza por el camino de la “prosperidad compartida” y defendió un modelo de gobierno basado en la cercanía con la población, la austeridad y la distribución de los beneficios del desarrollo.
Durante su mensaje, la mandataria hizo una crítica a la manera en que, desde su perspectiva, se ejerció el poder durante administraciones anteriores.
“Durante muchos años el gobierno se fue alejando de la gente, de sus necesidades y de su realidad”, expresó.
Sheinbaum sostuvo que su administración busca mantener una relación distinta entre el gobierno y la ciudadanía, colocando las necesidades de la población en el centro de las decisiones públicas.
“Sin lujos ni excentricidades”
La Presidenta también reivindicó la austeridad como uno de los principios de su gobierno y aseguró que el ejercicio del poder público debe mantenerse alejado de privilegios personales.
En ese contexto, destacó que el proyecto que encabeza pretende gobernar “sin lujos ni excentricidades”, bajo la premisa de destinar los recursos públicos a las necesidades de la población.
El planteamiento forma parte del discurso de continuidad de los principios de la llamada Cuarta Transformación, que ha colocado la austeridad gubernamental y la reducción de privilegios entre sus principales banderas políticas.
Sheinbaum apuesta por la “prosperidad compartida”
La mandataria afirmó además que “México camina por el rumbo de la prosperidad compartida”, concepto que ha utilizado para definir el modelo económico y social de su administración.
La idea plantea que el crecimiento económico no debe concentrarse únicamente en determinados sectores, sino traducirse en mejores ingresos, oportunidades y condiciones de vida para una parte más amplia de la población.
Bajo esta visión, el desarrollo económico debe acompañarse de políticas sociales, inversión pública y acciones orientadas a disminuir las desigualdades.
Sheinbaum sostuvo así que el rumbo de su administración será mantener un gobierno cercano a la ciudadanía, sin privilegios y con una política económica orientada a que los beneficios del crecimiento alcancen a más mexicanos.
Las referencias de la Presidenta a gobiernos anteriores y al rumbo actual del país corresponden a su valoración política sobre ambos modelos de administración pública.
