El Gobierno estatal suspendió clases en Acapulco, Costa Chica y Costa Grande, activó perifoneo y mantiene disponibles refugios temporales ante la rápida evolución del ciclón.
El Gobierno de Guerrero mantiene medidas preventivas ante el huracán Polo, que experimentó una rápida intensificación frente a las costas del Pacífico mexicano entre la tarde del 21 y la madrugada del 22 de septiembre.
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda encabezó una sesión del Consejo Estatal de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para revisar el desarrollo del ciclón y coordinar las acciones preventivas.
Cuando fueron anunciadas las primeras medidas, Polo todavía se encontraba en categoría 1. A las 18:00 horas del lunes 21 registraba vientos máximos sostenidos de 150 km/h y rachas de 185 km/h.
Como medida preventiva, el Gobierno estatal determinó la suspensión de actividades escolares para el 22 de septiembre en Acapulco y las regiones Costa Chica y Costa Grande.
También fueron activadas brigadas de perifoneo para informar directamente a habitantes de comunidades potencialmente expuestas a lluvias, oleaje elevado e inundaciones.

Las autoridades pidieron a la población identificar con anticipación el refugio temporal más cercano, evitar zonas de riesgo y consultar únicamente información emitida por canales oficiales.
Sin embargo, durante las siguientes horas Polo registró una intensificación excepcional. Para la mañana del martes 22 había alcanzado la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, la máxima clasificación para un huracán.
A las 9:00 horas, el centro del ciclón se encontraba aproximadamente 355 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, mientras continuaba desplazándose lentamente frente al litoral del Pacífico mexicano.
Aunque los reportes consultados no anticipaban en ese momento un impacto directo del centro del huracán en tierra, sus bandas nubosas mantienen riesgo de lluvias intensas, oleaje elevado, inundaciones y deslaves en diferentes zonas del occidente y sur del país.
Guerrero mantiene además vigilancia sobre la onda tropical número 40, debido a la humedad adicional y a la posibilidad de que las condiciones meteorológicas eleven los acumulados de lluvia. Desde antes de la intensificación de Polo, autoridades regionales advertían sobre crecidas de ríos y arroyos, inundaciones y deslizamientos asociados a la combinación de sistemas meteorológicos.
