La senadora de Morena, Julieta Ramírez Padilla, aseguró que la campaña de ataques y señalamientos en su contra continúa, pero afirmó que lejos de debilitarla representa una señal de desesperación de sus adversarios.
Ramírez señaló que su respuesta ante estos intentos es mantenerse enfocada en el trabajo, la organización y la cercanía con la ciudadanía. Afirmó que las descalificaciones no detendrán su labor y que la fuerza del movimiento se encuentra en los resultados y en el respaldo de la gente.
La legisladora sostuvo que seguirá trabajando con convicción y que la “guerra sucia” no cambiará el rumbo de su proyecto político.
