La Presidenta señaló que ocho de cada diez docentes están de acuerdo con evitar el uso de teléfonos celulares durante las clases e invitó a niñas, niños y jóvenes a participar en la definición de las medidas.
La presidenta Claudia Sheinbaum abrió el debate sobre el uso de teléfonos celulares dentro de las aulas al señalar que 81% de las y los maestros está de acuerdo con que estos dispositivos no sean utilizados durante las clases.
La mandataria planteó la necesidad de discutir qué medidas pueden implementarse para reducir las distracciones provocadas por los teléfonos y, al mismo tiempo, atender el uso excesivo de redes sociales entre niñas, niños y adolescentes.
“81% de las y los maestros están de acuerdo en que no se utilicen los celulares en clases”, señaló Sheinbaum al referirse a la opinión del sector docente sobre el tema.
Niñas, niños y jóvenes participarán en la discusión
Sheinbaum destacó que cualquier definición sobre el acceso a los teléfonos celulares debe escuchar también a quienes serían directamente afectados por las medidas.
Por ello, invitó a las infancias y juventudes a participar en la discusión y expresar su opinión sobre cómo debería regularse el uso de estos dispositivos.
El planteamiento busca que las posibles medidas no sean definidas únicamente desde las autoridades o el sector educativo, sino que incorporen la perspectiva de estudiantes y jóvenes.
El uso de redes sociales, en el centro del debate
La discusión va más allá de evitar que un teléfono interrumpa una clase. Sheinbaum vinculó el tema con la preocupación por la dependencia y el tiempo que las nuevas generaciones destinan a las redes sociales.
La expansión de los teléfonos inteligentes ha convertido estos dispositivos en herramientas presentes prácticamente durante todo el día, desde actividades escolares y comunicación familiar hasta entretenimiento y acceso a plataformas digitales.
Por ello, el desafío será encontrar un equilibrio entre aprovechar sus beneficios tecnológicos y establecer límites que favorezcan la concentración, el aprendizaje y una relación más saludable con las redes sociales.
Por ahora, el planteamiento presentado por la Presidenta abre una discusión sobre las reglas que podrían aplicarse al uso de celulares en las aulas. La definición de medidas concretas deberá determinar hasta dónde llegarían las restricciones y bajo qué condiciones podrían utilizarse los dispositivos dentro de las escuelas.
