La medida alcanzó a Roger Mariaca, quien encabeza investigaciones contra el consultor argentino Fernando Cerimedo; el fiscal rechazó las acusaciones de Washington y aseguró que los procesos continuarán.
El gobierno de Estados Unidos revocó la visa del fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, como parte de una serie de restricciones aplicadas a funcionarios y otras figuras latinoamericanas. Washington señaló al funcionario boliviano por presuntamente solicitar y aceptar sobornos para facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico y ayudar a personas acusadas de delitos a evadir la justicia.
Mariaca rechazó los señalamientos estadounidenses y denunció lo que considera una injerencia en asuntos internos de Bolivia. El fiscal sostuvo que continuará con las investigaciones bajo su responsabilidad y afirmó que las restricciones migratorias no modificarán el trabajo del Ministerio Público.
Entre los expedientes mencionados por Mariaca se encuentra el relacionado con Fernando Cerimedo, consultor político argentino que permanece bajo detención preventiva en Bolivia. Cerimedo enfrenta investigaciones por presunto intento de feminicidio y por posibles delitos económicos; él ha negado las acusaciones relacionadas con el ataque contra su expareja.
La Fiscalía boliviana también ha investigado a Cerimedo por presunta legitimación de ganancias ilícitas, usurpación de funciones, falsedad material y uso de instrumento falsificado. Las autoridades bolivianas han informado que estos señalamientos forman parte de investigaciones en curso y, por tanto, no constituyen una sentencia.
Tras la decisión estadounidense, Mariaca vinculó públicamente las presiones que denuncia con investigaciones como la de Cerimedo. Sin embargo, hasta ahora no hay evidencia pública concluyente que permita afirmar que Estados Unidos retiró su visa específicamente como represalia por ese expediente. Washington sostiene una explicación distinta para la medida.
