El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró que no tiene temor ante las acusaciones provenientes de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, afirmando: “soy una persona limpia”.
El mandatario estatal reiteró que no dejará el cargo y sostuvo que los señalamientos carecen de sustento, en medio del debate político y las reacciones generadas por el caso a nivel nacional.
